viernes, 8 de julio de 2016

Introducción



A lo largo de la historia los hombres, han tenido que mantener un estándar de comportamiento para poder ser catalogados como verdaderos hombres. Desde la infancia, a los hombres se les enseña las características necesarias para mantener ese ideal de virilidad y machismo cuando lleguen a la adultez, al mismo tiempo la idea de virilidad es construida por los cambios sociales y culturales que el mundo va experimentando.

En este blog analizaremos diferentes aspectos, sobre como la sociedad crea expectativas para que los hombres desde pequeños las cumplan y así poder ser considerados hombres viriles y fuertes. A través de la validación homosocial, la masculinidad como huida de lo femenino y las causas de la homofobia entre los hombres los siguientes ejemplos aclaran un poco el panorama de cómo esta construcción social de lo masculino afecta a muchos hombres en la actualidad. 
 
Google, 2016

Validación Homosocial



“Estamos bajo el cuidadoso y persistente escrutinio de otros hombres. Ellos nos miran, nos clasifican, nos conceden la aceptación en el reino de la virilidad. Se demuestra hombría para la aprobación de otros hombres. Son ellos quienes evalúan el desempeño. El hecho que esos hombres prueben su virilidad a los ojos de otros hombres es a la vez consecuencia del sexismo y uno de sus puntales principales. Lo que los hombres necesitan es la aprobación de los propios hombres”. (Kimmel, 1994, p.7)



En el siguiente ejemplo, se plantea la pregunta sobre la sexualidad de los hombres y como ellos deben estar preparados para tener relaciones sexuales o saber sobre el tema completamente, para ser considerado un hombre viril. Los hombres se ven afectados por este tema ya que en el ámbito social y en frente de los amigos o parejas, el hombre es el que debe demostrar y no fallar. Entre los hombres existe una competencia por ser el más sexual y viril, esto los ubica en esta pirámide imaginaria que define a los hombres machos y los que no cumplen con lo establecido son discriminados.